SEXO EN LA CIUDAD

Posted by daresdar | Posted in | Posted on 19:40

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No se trata sobre la serie de HBO que pasan por cable ni de las películas que dan en el cine, es sobre algo que pasa en las calles. Hoy por la tarde pasaba por el mercado que está cerca a mi casa. En una de las esquinas hay un quiosco, me acerqué a ver los titulares y entre Tulas, matrimonios en argentina y Betancourt con Francia, como siempre estaban las afamadas "malcriadas" del Trome. Al otro lado del mismo quiosco entre algunas revistas había también pornografía, algunas imágenes que eran eróticas, otras eran sensuales y otras eran descaradas como dos mujeres profesando placer a un miembro viril masculino.

No es la primera vez que veo ese tipo de imágenes de muy alto contenido sexual en un lugar muy transitado como lo es un mercado. El tema no es la exposición abierta de pornografía, sino es a quién se muestra esa pornografía. Si ese lugar fuera únicamente de tránsito de personas adultas no habría problemas, hasta resultaría jocoso ver las fotografías que dan distracción únicamente al género masculino; quienes nos podemos distraer un rato viéndolas. Pero la cuestión aquí es que no es lugar exclusivo para gente adulta, sino es de libre transito, hombres, mujeres, ancianos, ambulantes, perros, gatos, y sobre todo niños, lo cual es preocupante; quienes también pasan por ahí y son libres de ver esas imágenes.


Es curioso, como hay leyes que prohíben la pornografía infantil, pero no las hay para proteger a los infantes de ver pornografía totalmente explicita. ¿No es esto parte de la doble moral de la sociedad peruana?

Me parece genial que las leyes protejan a los menores de ser víctimas de lacras sociales como son los pedófilos y no permitan el comercio de pornografía infantil, pero me parece absurdo que la ley no vea el otro lado de la moneda, que no son niños desnudos delante de una cámara, sino que los niños estén delante de un quiosco viendo desnudos.
Ojalá un día se les ampare de esa forma, y si es que ya existe una ley así, ojalá un día se haga cumplir. Son cosas que uno encuentra por el camino.

NECESIDADES PUBLICAS

Posted by daresdar | Posted in | Posted on 20:56

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¿Quién no ha pasado por ciertas zonas de Lima y se ha cruzado con el desagradable episodio de encontrar a un meón en la calle?

Me dirigía como de costumbre en la mañana hacia el trabajo, cuando de pronto vi por la ventana a un sujeto que orinaba en la calle a vista y paciencia de todos; Suele ser frecuente de noche en zonas oscuras, pero en este caso eran las 8am. Al inicio no le presté atención porque era como ver un cartel más de un concierto techno-cumbiero pegado en la pared, pero luego me puse a pensar en lo normal se ve eso en las calles.

Recordé que una vez tocamos ese tema (miccionar en la calle) en la clase de sociología y una de las hipótesis que había para entender el por qué sucede se refería a la migración que hubo hacia la capital en los años del terrorismo. La hipótesis hablaba que al haber esta migración, los emigrantes trajeron sus costumbres a la capital; o sea, que así como meaban en sus zonas rurales con tranquilidad porque eran chacras, empezaron a hacer lo mismo aquí.

¿Será cierto?

Más de una vez he visto a las mismas madres que hacen orinar a sus pequeños en la calle, seguramente porque el niño o la niña, porque esto no excluye a las niñas, no aguantaban más y tenían que hacerlo ¡ya! o sino se hacían en sus pantalones. Esta figura es más común cuando por la mañana los padres y/o madres de familia desfilan a dejar a sus hijos al jardín de niños, pero lo más execrable que he visto es que algunos hacen que sus hijos hagan popó, ¡si! popó, esses, caca, MIERDA en la calle. Ya con esta crianza no es de sorprender ver a hombres adultos orinando en las calles. Yo mismo no escapo de esta conducta, ya que en más de una ocasión lo he hecho también; siempre buscando un lugar apartado, y si es posible oscuro, por pudor, porque sé que, eso no se hace. Por eso llama la atención cuando hay personas que lo hacen en lugares excesivamente públicos.

Yo tengo un perro, y entiendo el porque lo hace cuando está en la calle, porque no tiene un baño o porque quiere marcar territorio, son cosas de perros. Hago una analogía con las personas, que obviamente no somos perros, aunque algunos no distan mucho de serlo, y pienso que esto puede darse, no porque queremos marcar territorio, sino porque no hay baños públicos en las calles. Es el mismo caso de quienes arrojan desperdicios en la calle, muchos dicen "porque no hay tachos de basura" que es cierto, no hay siempre uno disponible, pero está un bolsillo donde se puede poner la basura hasta poder botarlo en un tacho, pero este será tema para otra entrada del blog.

¿Qué opinan ustedes?

Espero sus opiniones y que me cuenten también las cosas que encuentran por el camino.


LA COTIDIANA COIMA

Posted by daresdar | Posted in | Posted on 23:10

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Estaba en la combi de regreso a mi casa después del trabajo, cuando a golpe de seis y cuarto, un policía detiene el vehículo para pedir documentos. Era una operación de rastrillaje, así le llaman ellos. Todos nos incomodamos porque esta operación causaría demora para llegar a nuestros destinos.

El malestar era evidente. Después de un rato un pasajero dijo en voz alta "Seguro están misios, por eso están parando los carros, ya están haciendo su 28 de julio". Este comentario; tan cotidiano como grave, fue apoyado por de los demás pasajeros, incluyéndome.

Yo me pregunto ¿Tenemos tatuado en el pensamiento que los policías son rateros?

Como dije antes,
ese tipo de comentarios son expresiones cotidianas, así como cotidiano es preparar el "sencillo" para evitar una multa. Así de "cotidiana" es la famosa COIMA, que pese a los esfuerzos por detenerla no se ha podido contra su poder, que es el poder de la necesidad de quien la ejerce.

Parece que más que una acción (COIMEAR), es una actitud que viene repujada en la idiosincrasia popular; la llamada criollada, "viveza" que al punto que el policía que respeta las normas y no mella su responsabilidad frente a la coima, pasa de ser el pendejo vivo; a ser ,no el policía justo, sino el policía cojudo.

Esta actitud traspasa el ámbito policial y lo tenemos presente en el día a día en cualquier circunstancia. Un ejemplo:

Un brother le dice a su pata :
- La tía de la bodega se confundió y me dio vuelto de más.
- ¿Así? ¡Chévere! Te lo quedaste imagino.
- Na' le dije que se equivocó y le devolví lo que había de más.
- Que huevón eres.

Respuestas como estas no son de extrañarse. Como dije antes, es la actitud de la pendejada criolla la que se manifiesta constantemente.

Regresando al tema de los policías, tengo un tío que es policía retirado, y un pata del cole y un primo que son policías. Prefiero pensar que ellos son justos y no pecan, pero no podría poner las manos al fuego por ellos, quien sabe si alguna vez han caído o caerán en la tentación de la poderosa e infame COIMA.

Son cosas que uno se encuentra por el camino.